Luiso · 15 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura
El PlayStation Blackout, la protesta organizada por el grupo Does It Play contra la decisión de Sony de avanzar hacia un futuro sin discos físicos, aparentemente no consiguió provocar un impacto significativo en la actividad de PlayStation en Estados Unidos.
El movimiento había llamado a los usuarios a dejar de utilizar sus consolas y servicios durante siete días, entre el 23 y el 30 de agosto, como forma de protesta contra la decisión de Sony de abandonar progresivamente la producción de juegos físicos.
Ahora aparecieron los primeros datos que permiten medir su impacto.
El analista Mat Piscatella, de la firma de investigación de mercado Circana, fue consultado sobre si la compañía había detectado alguna modificación en sus datos que pudiera atribuirse al boicot.
Su respuesta fue contundente: “No. No hubo ningún cambio significativo en el número de jugadores o en el nivel de participación” dentro de los datos que estaban siguiendo.
La información corresponde al mercado estadounidense y no significa que absolutamente ningún jugador haya participado del boicot. Lo que indica es que la cantidad de usuarios que se sumaron no fue suficiente para producir una alteración visible en las métricas de actividad de la plataforma.
El PlayStation Blackout fue principalmente una campaña organizada a través de redes sociales y comunidades de jugadores. Por lo tanto, su visibilidad online no necesariamente representa la cantidad real de usuarios que decidieron apagar sus consolas.
Además, los datos de Circana no miden todas las formas posibles de protesta: una persona puede haber dejado de comprar juegos físicos o digitales sin necesariamente abandonar el uso de su consola.
Por eso, el dato más preciso es que no se detectó un impacto significativo en las métricas de jugadores y engagement, no que absolutamente nadie haya participado.
La protesta surgió después de que Sony anunciara que a partir de enero de 2028 dejará de producir nuevos juegos de PlayStation en discos físicos, una decisión que provocó una fuerte reacción entre sectores de la comunidad preocupados por la preservación, la propiedad de los juegos y las opciones de compra.
Does It Play organizó el PlayStation Blackout como una forma de demostrar que existe una parte de la comunidad dispuesta a utilizar su actividad como herramienta de presión.
Los datos de Circana, al menos en Estados Unidos, indican que el movimiento no consiguió alterar significativamente el comportamiento general de los jugadores.
Eso no significa que el debate haya terminado. La discusión sobre el futuro del formato físico, la preservación de videojuegos y el acceso a los títulos comprados continuará siendo uno de los temas más importantes alrededor de PlayStation durante los próximos meses.
Cargando comentarios…